jueves, 19 de febrero de 2009

Show that!





Amar no es fácil. Pero tampoco es difícil. Nadie puede imponerse sobre el amor. Nadie puede obligarse o ser obligado a amar a alguien. Es algo que simplemente se da, simplemente se siente, y como se siente se puede dejar de sentir de un momento a otro, o puede tardar siglos. Cuando amamos a alguien pocas veces nos damos cuenta de cuanto es realmente lo que nos ocupa ese sentimiento, y siempre hay alguno que lo deja pasar, y recién cuando lo pierde, ahí es el momento en el que se da cuenta de que eso que amaba lo completaba como persona.
No estoy diciendo que sin esa persona no se pueda vivir ni todo lo contrario, porque una sola persona en el mundo no nos completa. No nos satisface. No nos llena. Nos llena más de una persona, nuestro cuerpo nuestra alma todo lo que nos forma esta dividido en distintos pedazos. Cada pedazo tiene su dueño. Ese dueño puede ser un amigo, mamá, papá, un hombre, una mujer, un vicio, un hobbie, lo que sea que nos de placer. Ese es el placer que en conjunto, nos forman a cada uno. Cuando uno no conoce el amor, generalmente esos pedazos están ocupados por cosas que ni en lo mas mínimo se parecen al amor, por lo tanto cosas que están muy lejos de hacernos felices.
Pero cuando uno tiene la suerte, de encontrarlo, no de poseerlo porque el amor no se posee, ni se obtiene, se encuentra, aparece cuando uno menos lo busca, asi que cuando uno tiene esa suerte, cada pedacito explota. Las distintas emociones que se van mezclando se chocan y se juntan, explotan y se forman en una sola pieza. En una pieza única, que realmente nos logra hacer felices. Nos hace reír, nos hace divertirnos, a veces nos hace gritar, llorar inclusive, pero siempre nos hace disfrutar de cada momento como si fuera el último. Porque como es inevitable encontrarlo y volverse loco por él, también es inevitable llegar a perderlo. Hay veces en las que el derecho a amar esta en nuestras manos, pero como no siempre es asi, hay veces que ese derecho desaparece, y no nos deja elegir el tiempo que ese amor va a durar, va a ser dueño de una parte de nosotros, va a hacernos felices.
Cuando nos logran hacer felices que mas da? Que mas importa? Todos esos espacios están llenos. Todo lo que necesitamos para ser felices ahí esta. Entonces para que vivimos, si todo lo que deseamos ya lo tenemos? Vivimos para disfrutar de eso que deseamos, para intentar que solo ese segundo que dura, se alargue un poco más.
Pero como en el amor mucho de lo que vivimos es color de rosa, siempre esta la parte fea, esa situación que nos parte al medio, se nos acaban las respuestas, pero lo de adentro no cambia. Cuando uno comete errores, generalmente los comete porque no logra pensar más en el otro, de lo que esta pensando en si mismo.
Cuanto más grande es el error, cuanto más pensas en vos mismo, menos va a pensar en vos el otro a la hora de perdonarte y superar que te hayas cagado en él. Pero cuando el sentimiento es real, pueden pasar segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años inclusive, que todavía sigue ahí. Ocupando ese pedacito que le pertenece, y no le va a dejar de pertenecer nunca, por lo menos por ahora.
En la mayoría de los casos, uno va madurando y los sentimientos a veces van cambiando o madurando también al mismo paso, y en vez de olvidarse, y superarlo, a veces se hace más fuerte.
Y por que si pasan años las cosas siguen igual? Y mira… porque a veces cuando sentimos que perdemos al otro, algunos prefieren rapidamente deshacerse de todo lo que lo relacione a él, y otros preferimos guardar eso que nos queda, y no dejar que ese espacio, que ese pedacito que estaba ocupado desaparezca, porque suponemos que si se queda ahí, no se va a ir del todo, y lo vamos a tener a nuestro alcance siempre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario